Equipamiento esencial
Necesitas cama de tamaño adecuado, transportín, comederos de acero inoxidable, collar y arnés ajustables, correa de 1,5 metros y otra larga de 10, mordedores resistentes y productos de limpieza enzimáticos.
Evita gastar de más en accesorios que el cachorro dejará pequeños en tres meses. Invierte, en cambio, en un buen transportín y en juguetes de dispensación de comida, que serán herramientas útiles durante toda su vida.
Adaptar el hogar
Recoge cables, plantas tóxicas, productos de limpieza y objetos pequeños. Define desde el principio qué espacios son accesibles y cuáles no, porque cambiar las reglas después confunde al perro y retrasa el aprendizaje.
Instala barreras si es necesario y protege escaleras: los cachorros de raza grande son torpes y sus articulaciones en desarrollo agradecen que se limiten las subidas y bajadas durante los primeros meses.

Las primeras 72 horas
Mantén el ambiente tranquilo y evita las visitas masivas de amigos y familiares durante los primeros días. El cachorro acaba de separarse de su madre y hermanos y necesita bajar el nivel de estrés antes de conocer al mundo.
Establece de inmediato la rutina de eliminación: salida al despertar, tras cada comida, tras cada juego y antes de dormir. La consistencia de esas primeras 72 horas determina cuánto tarda el aprendizaje doméstico.
Rutina de las primeras semanas
Estructura los días con horarios estables de comida, sueño, juego y entrenamiento breve. Un cachorro de Pointer Alemán con rutina predecible es un cachorro más tranquilo y con menos episodios de sobreexcitación.
Programa la primera visita veterinaria dentro de las 72 horas de la llegada, incluso si el criadero entregó todo en orden. Establecer esa relación temprano facilita cada decisión sanitaria de los años siguientes.

