Calendario del cachorro
La primera vacuna polivalente se aplica entre las seis y ocho semanas, con refuerzos cada tres o cuatro semanas hasta las dieciséis. La antirrábica se administra a partir de las doce a dieciséis semanas según la legislación local.
Hasta completar el esquema, el cachorro no debe pisar zonas de alta circulación canina, pero sí necesita socializarse. La solución es socializar en brazos, en casas de amigos con perros vacunados y en entornos controlados.
Vacunas opcionales según región
La vacuna contra leptospirosis es muy recomendable en climas húmedos y en perros que nadan en aguas naturales, un escenario habitual para el Braco Alemán. La de tos de las perreras es útil si el perro asiste a guardería.
En zonas con leishmaniosis o babesiosis conviene consultar protocolos específicos con el veterinario local, ya que la exposición del perro de campo es muy superior a la de una mascota estrictamente urbana.

Desparasitación interna y externa
Los cachorros se desparasitan internamente cada quince días hasta los tres meses, luego mensualmente hasta los seis, y después cada tres o cuatro meses en adultos, ajustando según estilo de vida y riesgo real.
El control externo de pulgas y garrapatas debe ser mensual y sin interrupciones en climas cálidos. En un perro que entra a maleza, saltarse un mes de antiparasitario equivale a exponerlo a enfermedades transmitidas por vectores.
Adultos y perros mayores
En adultos, los refuerzos anuales o trianuales dependen del protocolo veterinario y del tipo de vacuna. Cada vez más clínicas trabajan con titulación de anticuerpos para vacunar solo cuando es realmente necesario.
En perros mayores de ocho años, mantener el plan sanitario sigue siendo importante, pero conviene combinarlo con analíticas semestrales que permitan detectar cambios metabólicos antes de que produzcan síntomas.

