Torsión gástrica: la urgencia número uno
La dilatación-torsión gástrica es la emergencia más grave en razas de tórax profundo como esta. El estómago se llena de gas y rota sobre su eje, cortando la circulación. Sin cirugía inmediata, es mortal en pocas horas.
Signos: intentos improductivos de vomitar, abdomen distendido y tenso, inquietud extrema y salivación. Prevenir implica dividir la comida en dos tomas, evitar ejercicio alrededor de las comidas y considerar gastropexia preventiva en ejemplares de riesgo.
Problemas endocrinos y neurológicos
El hipotiroidismo aparece habitualmente entre los cuatro y ocho años con letargia, aumento de peso sin cambio de dieta, pelo opaco y problemas dermatológicos recurrentes. Se diagnostica con analítica y se controla bien con levotiroxina.
La epilepsia idiopática afecta a un porcentaje pequeño de la raza y suele debutar entre el año y los cinco años. Con medicación adecuada, la mayoría de los perros afectados llevan una vida completamente normal.

Oftalmología y dermatología
El entropión y el ectropión, alteraciones del párpado, aparecen ocasionalmente y se corrigen quirúrgicamente. La atrofia progresiva de retina existe en algunas líneas y es detectable con pruebas genéticas de los reproductores.
En piel, los lipomas benignos son muy frecuentes a partir de la madurez, así como las dermatitis por contacto y por hongos en climas húmedos. Revisar el manto semanalmente permite detectar cualquier bulto en fase temprana.
Coagulación y chequeos recomendados
La enfermedad de von Willebrand, un trastorno de la coagulación, tiene incidencia baja pero relevante. Es especialmente importante conocerla antes de cualquier cirugía electiva, incluida la esterilización.
Un plan de chequeos sensato incluye analítica completa anual desde los cinco años, evaluación cardíaca, revisión oftalmológica bianual y control dental. Detectar temprano es, en la mayoría de estas patologías, la diferencia entre gestionar y lamentar.
