Salud de los reproductores
Los cuatro primeros puntos del checklist son sanitarios: radiografías de cadera y codo evaluadas oficialmente, examen oftalmológico reciente, evaluación cardíaca y pruebas genéticas disponibles según la línea.
Un criadero serio muestra estos documentos sin que se los pidas y explica qué significan. Uno que responde "mis perros nunca han tenido problemas" está sustituyendo evidencia por anécdota, y eso no es garantía de nada.
Instalaciones y socialización
Los cachorros deben criarse dentro de un entorno doméstico o en instalaciones limpias con contacto humano constante, no aislados en jaulas exteriores. Pregunta qué protocolo de estimulación temprana aplican.
Observa a la madre: debe estar presente, en buen estado corporal, sociable y relajada con las visitas. Una hembra asustada o excesivamente delgada dice más sobre el criadero que cualquier página web bien diseñada.

Transparencia comercial
Contrato escrito, garantía de salud, entrega no antes de las ocho semanas, cartilla veterinaria, microchip y factura son mínimos innegociables. Un criadero que evade documentos evade también responsabilidades futuras.
Buena señal adicional: que el criadero te haga preguntas incómodas sobre tu estilo de vida, tu horario laboral y tu experiencia previa. Quien filtra compradores es porque le importa el destino de sus cachorros.
Señales de alerta y seguimiento
Desconfía de disponibilidad permanente de todas las combinaciones de color, de múltiples razas en el mismo criadero, de precios muy por debajo del mercado y de la presión para cerrar la venta con urgencia.
Por último, evalúa el acompañamiento posventa: los mejores criaderos mantienen grupos de propietarios, responden dudas años después y ofrecen recibir de vuelta al perro si la familia no puede conservarlo. Ese compromiso lo dice todo.
