Los tóxicos indiscutibles
Chocolate, uvas y pasas, cebolla y ajo en cantidad, xilitol, alcohol, aguacate en grandes cantidades y macadamias encabezan la lista. El xilitol, presente en chicles y productos sin azúcar, es especialmente peligroso porque provoca hipoglucemia severa en minutos.
Las uvas y pasas merecen mención aparte: la dosis tóxica es impredecible y pueden causar fallo renal agudo incluso en cantidades pequeñas. No existe un umbral seguro conocido, por lo que la regla es cero exposición.
Riesgos mecánicos: huesos y objetos
Los huesos cocidos se astillan y pueden perforar el tracto digestivo. Los de pollo son los más peligrosos. Un Pointer Alemán come rápido y con entusiasmo, lo que aumenta la probabilidad de tragar fragmentos grandes sin masticar.
También conviene vigilar mazorcas de maíz, huesos de aguacate y juguetes deteriorados. Las obstrucciones intestinales por cuerpo extraño son una de las urgencias quirúrgicas más frecuentes en razas activas y curiosas como esta.

Alimentos humanos que parecen inofensivos
Los embutidos, quesos curados y comidas condimentadas provocan pancreatitis, una condición dolorosa y potencialmente grave. La leche de vaca genera diarrea en la mayoría de perros adultos por intolerancia a la lactosa.
El pan crudo con levadura fermenta en el estómago produciendo gas y alcohol, una combinación especialmente riesgosa en perros de tórax profundo. Todo lo que en casa parece un premio inocente puede ser una urgencia veterinaria.
Qué hacer ante una ingesta
Llama de inmediato a tu veterinario o a un centro de urgencias e indica qué comió, cuánto y hace cuánto tiempo. No induzcas el vómito por tu cuenta: con sustancias corrosivas o con riesgo de aspiración, hacerlo empeora el cuadro.
Ten siempre a mano el teléfono de una clínica de urgencias 24 horas y guarda el envase del producto ingerido. Actuar dentro de la primera hora multiplica las probabilidades de un desenlace favorable en cualquier intoxicación.

